sábado, 4 de marzo de 2017

EL MÁSTIL- FECHAS PATRIAS:





Sin duda alguna el lugar central, en aquella  modesta placita  de los primeros tiempos lo ocupaba el mástil.-
Cualquier reunión importante inexorablemente se convocaba a su alrededor.
Tanto para organizar el picadito, la fogarata, estación de vía crucis o cualquier reunión de vecinos, ese era el punto de encuentro.
En la foto que acompaño, obtenida de nuestro libro de cabecera, se verá que era eso, simplemente el mástil.-

El mástil se vestía de fiesta todas las fechas patrias y no era por casualidad.

Rogelio Alonso (vendedor de Duperial y más conocido por ser el tío de los hermanos Rom), por su propia voluntad era el encargado de cuidarlo, mantenerlo pintado, con flores, en especial en los días de fiesta.-
Se levantaba temprano, instalaba sobre  la vereda de su lindo chalet,  el combinado familiar, dirigía sus pasos hasta el mástil y a una señal, su querida esposa, Blanca, hacia  rodar el disco de 78 RPM, de donde partían los acordes de “AURORA”.
Entonces, Rogelio con gran emoción  izaba nuestra querida azul y blanca.-

Previamente Don David  Keppell  (el  peluquero de nuestras mamás), acompañado por el Ingeniero Canesse (papá de Cristina y Oscarcito), ya había disparado la salva de estruendo anunciado el inicio el día patrio.

Por las tardes, Rogelio se encargaría de arriar nuestra  bandera y guardarla como un tesoro para la próxima ocasión.-

Mientras tanto todo ese día era de fiesta, a igual todos los feriados en nuestro e irrepetible lugar.-

hasta el próximo encuentro





lunes, 27 de febrero de 2017

DE CANTEROS, GUARDIANES Y JARDINEROS:




La placita de mi infancia, al principio no tenía hamacas, ni toboganes, ni subibaja. Estos llegarían con el tiempo (alrededor de 1957/58).
La primera  casilla del guardián, era una pequeña garita (similar a la de los vigiladores), construida en madera  y también pintada de  verde inglés, estaba ubicada en Lope de Vega y Esquiú.-

La casilla albergó primero a  Don Matías (un italiano muy gruñón), quien solía corrernos blandiendo su bastón (léase  palo de escoba), mientras hacía  sonar insistentemente su silbato de referí.
Más tarde vendría “El turco sesino” (sí: “sesino”), que más que turco nos parecía el mismísimo Hitler  por su uniforme  gris,   gorra de general y bigotitos al tono.-
…pobre tipo creo que lo hacíamos renegar demasiado y el mote era producto de nuestra imaginación.-

Volviendo a los canteros, se estableció naturalmente una zona para cada edad y actividad que realizábamos

En el triángulo trunco formado a partir de la esquina de Guemes (Ascasubi)  y Moreno (Mendoza) encontramos dos palmeras y grupo de moras enanas.
Se imaginan las panzadas que nos hacíamos ¿no?, pobres plantas.-
Este cantero era para los más chicos.-

En el otro cantero frente al anterior (También con palmera y moras), es decir el  que se formaba a partir de Moreno y Lope de Vega, era sector de “los más grandes” donde  jugaban a la pelota.
Demás está decir que nunca creció el pasto y era el lugar en el que solían practicar “running” nuestros queridos guardianes.-

Los canteros que se formaban entre Lope de Vega y Guemes por sobre Fray  Mamerto Esquiú eran los que generalmente se usaban para alguna otra actividad física y remontar nuestros barriletes, lo que será motivo de otras historias por contar -
  
La plaza tardó en tener agua, su tanque y la respectiva casilla para la bomba. Mientras tanto, sus canteros estaban muy bien cuidados, algunas plantas soportaban estoicamente y  tenía  hermosos aromos que en época de florecer realmente la convertían un espectacular lugar –

El campo, La Placita, los aromos, los pájaros,  mariposas  y durante la noche los bichitos de luz, hacían del lugar algo inolvidable a pesar de la austeridad de entonces.-

Tenía por jardinero a Don Amado,  que la cuidaba con mucha dedicación.-
Nuestro jardinero era  conocido por el apodo de: El Turco o El Gaucho Amado. –
Era un árabe acriollado,  tomador de mate, a quien veíamos ataviado como un verdadero gaucho en las fiestas patrias, con bombacha de campo, rastra, facón de plata, botas acordionadas con espuelas y sombrero de ala ancha.-
Cuando trabajaba también usaba ropa de campo: bombacha, alpargatas, faja negra, pañuelo al cuello y boina negra.-
Por mucho tiempo trabajó sólo con su pala, rastrillo y guadaña para mantener hermosa la plaza, con el tiempo tuvo un ayudante cuyo nombre nunca supe, pero era un tanito laburador al igual que el turco Amado.-

Adónde quieran que estén todos los inmigrantes  aquí recordados: gracias por cuidar nuestro lugar y por habitar en nuestro País.-


*continuará.-


domingo, 26 de febrero de 2017

LA PLACITA- MI PLAZA:








A lo largo de mis relatos, mencionaré a este lugar único e irrepetible dentro de mi vida.

La hermosa Plaza Sarmiento que todos conocen es un ícono de nuestro propio barrio y de lugares vecinos.-

La foto que ilustra el Capítulo “el camino de las cinacinas” , es  un año anterior a mi nacimiento, la plaza fue cambiando con los años por acción de los gobiernos, vecinos y otras entidades. Eso desde lo formal e histórico, si se quiere.-

“Mi Plaza”, es distinta y creo que cada uno tiene su propia plaza, en los sueños y recuerdos de la infancia y juventud.-

La placita  de mis primeros recuerdos, es un poquito distinta de la  foto de 1948.-
Por empezar, era parte de mi casa, era como el jardín o continuidad del patio.-
Bastaba abrir la puertita de calle, saltar la zanja, cruzar la calle y estar jugando en ella.-

No había, no existía peligro alguno, salvo algún perro cabrón, un abrojo o cardo que te pinchara o una caída circunstancial del triciclo, bici, autito o sulky, que condujeras.-

Esa plaza era modesta, tenía un alambrado perimetral. Eran postes de madera de próximamente 1,20 mts, pintados de verde inglés, con punta pirámide color blanco.
Los postes estarían (cálculo) distanciados por dos/tres metros y  cuatro hiladas de alambre, debidamente tensadas.-
Se ingresaba  por las esquinas o mitad de cuadra.-
Tenía postes dispuestos de tal forma de obligar a hacer un zigzag para poder ingresar.-
La razón del alambrado era: evitar el ingreso de los caballos.-

Los canteros se formaban por el cruce de las diagonales que partían de las esquinas y por  tres caminos concéntricos y en el más chico de ellos estaba el mástil.-

Los caminos fueron primero de tierra y tenían un encanto especial, después de los días de lluvia: el barro…obviamente, luego vendría la casi segura paliza,  pero era una fiesta  que bien valía el reto.-

Más tarde vendrían los de granza, asfalto y todas las hermosuras que hoy tiene la Placita.

...continuará.-

sábado, 4 de febrero de 2017

¿De qué lado sos?:



Para quienes hemos escuchado a Don Luis  (Landriscina), quizá nos resulte conocida, la frase en tono de pregunta: ¿de que lado sos de la estación?

Normalmente, la respuesta esta relacionada con los puntos cardinales- Lanús este-oeste, Mar de Ajó: norte-sur…, pero no en Carapachay, no, somos distintos!
¿Por qué?
Simplemente porque somos distintos…

Sucede muchas veces que nos cuesta orientarnos, venimos de una curva desde la estación Munro para la nuestra y después nos vamos a una contra curva yendo para villa Adelina.-

Para que no se enoje nadie, les cuento que la firma Drysdale SRL, donó 32 lotes de la manzana 70 para futura  plaza (Historia De Carapachay Pág. 34) que estaría de “este lado…”

Y a su vez donó lotes para la escuela, la sociedad de fomento y el destacamento policial (incluyendo su  edificio): “del otro lado”

¿Pero cuál es mi lado y cuál el tuyo?, pues muy fácil yo vivo del lado de La Plaza y vos vivís del Lado de la Comisaría.-

Y así es la cosa, un lado para cada uno.-

Esto hace hermoso a Carapachay, sin querer queriendo ambos lados han crecido, hermosos y parejos.-
Y san se acabó!

martes, 31 de enero de 2017

PRIMEROS RECUERDOS DE INFANCIA:








Por lo que se sabe, los primeros años de la infancia, son borrados de los recuerdos,  a esto se lo se conoce  como amnesia infantil. El cerebro estuvo procesando y  organizando su futuro funcionamiento.-

No hay una edad precisa   que permita conocer desde cuando recordamos episodios de nuestra niñez, se estima que nuestros primeros recuerdos se ubican entre  los 3 a 5 años de edad.-

En consecuencia intentaré dar una pequeña pincelada de hechos, personas y circunstancias que aparecen como primeros, sin orden cronológico, esperando no se ofenda nadie por tal circunstancia. Si no aparecen ahora, les prometo que trataré de incluirlos próximamente.

Mi casa:
Era pequeña, pero nueva e irá creciendo junto con nosotros. Sólo contaba con  un dormitorio, un comedor y una cocina con fogón. Luego vendría el “Supergas”,  y mucho más tarde la red de gas natural.-
Agua de pozo, primero con la famosa “bomba” manual, esa que los más jóvenes utilizan  como lámpara de pie, más tarde el moto-bombeador y finalmente el agua corriente. Este tema será recurrente en varios episodios, muy comunes en la zona.

Un lindo Jardín, con  hermosa  ligustrina (manjar de las hormigas), y un lauretino, tallados por las manos de Don Miguel, mientras  tanto crecía  la famosa Palmera con injertos florales que distinguiría mi casa por muchos años.-

Los cercos aparecían en el barrio como una verdadera competencia de habilidades, entre los vecinos. Eran épocas de tijeras, guadañas, azadas y alguna que otra pesada máquina de cortar pasto manual.-

También mis viejos tenían la a infaltable  quinta y el gallinero,   nada era muy distinto al resto de las casas que conocí por ese entonces, algunas podían llegar a tener otros servicios o comodidades, poco antes o poco después-

Terrenos, muchos terrenos baldíos (no era época de usurpaciones). Casas dispersas.
Alambrados, cercos o muros eran comunes.-

Calles de tierra (barro se decía),  salvo Moreno que era “mejorado” y terminaba en la Avenida  Vélez Sarsfield (ex camino de las cinacinas).-

Comenté que mi casa estaba en la esquina frente a La Placita, eso nos daba una visión distinta, al resto. Se podían observar además de la plaza, distintas cuadras dependiendo desde donde se mirase.

Moreno al 2600, es una cuadra corta, desde Lope de Vega hasta Marcelo T. de Alvear (hoy Chiclana) en lo que llamaban: el  “deslinde” entre  Munro y Carapa por ese entonces.-

Los vecinos más antiguos de Moreno que recuerdo fueron las familias:   Rivarola,   Sánchez, Don José Radevenjich, Don Jorge y El Pintor Enrique Rodríguez

Por Lope De Vega, las familias, Péndola, Sturla,  Tobares.  Picone, (casa grande si las hay, a la que luego  se mudarían Los Hörich).
No puedo dejar mencionar a los vecinos cuyas casas circundaban la placita:
Don Antonio y Doña Carmen.  Sales, Los Lause.-
Por Guemes (hoy Ascasubi); Don Pascual y Luisa, Don David,   Los Longo,   Los Canese, la casa de Ernesto (el alemán) y Don Santiago.  
Por Esquiú Los Mango, Los Gallone...
Y finalmente,  volviendo por L. de Vega:  Colomer,  Rom, Alonso y Moreno.
Reitero esto es a vuelo de pájaro, prometo volver y comentar acerca de cada uno de ellos y obviamente agregar a los nuevos vecinos.-
Cada nombre, cada lugar da para contar una historia diferente, por suerte de muchos afectos, de buenos y malos momentos, pero que forman parte de esta comunidad a la que siempre estaré agradecido por tantas y tantas cosas que he vivido.-

Ya vuelvo con más historias y comentarios….

jueves, 12 de enero de 2017

EL Camino de las Cinacinas


EL CAMINO DE LAS CINACINAS (*):



Continuando el relato sobre la primitiva línea 31, probablemente, antes del advenimiento de “La Corporación” (*), la empresa  tenía un servicio no regular que extendía su recorrido desde la estación Munro, hasta Villa Ballester.-

El recorrido se continuaba por el “Camino de las cinacinas”, según relataba mi padre cuando se refería a la actual Av. Vélez Sarsfield de  Munro Oeste, a tan sólo un tranco de pollo de nuestro querido Carapa.-

El conocimiento del camino, la cercanía al nuevo barrio, las relativas pocas cuadras que lo separaban de la estación  y pequeño centro comercial de Munro, hicieron gravitar la decisión de afincarse en ese sector del Kilómetro 18.-

En  las páginas 28 y 29 de  “Historia de Carapachay”, Don García, nos relata  como fue el primer remate de  lotes en la zona que eligieron mis padres para instalar  nuestra familia.-
El remate de este sector estuvo a cargo del Martillero Guillermo Grosso el 30 de noviembre de 1941, luego vendrían otra serie de remates, no menos exitosos.-

Algunos terrenos  se transformaron en la vivienda de los primeros pobladores, otros lotes se vendieron más tarde, dando origen entre otras cosas al emprendimiento  de nuestro vecino “El Martillero” García.-

Justamente a Don Arturo, recurrió mi viejo para comprar el terrenito.-

Don Arturo se dedicó a la venta  y transferencias de las famosas libretas con las que compraban los lotes por aquellos años.-

Mis viejos se casaron en octubre de 1942, en plena huelga e incautación de los colectivos, que formarían la   “Corporación”.  Por suerte mi papá continuó trabajando en la empresa, una vez finalizada la huelga que duró varios meses. La pertenencia a la empresa se continuó hasta su jubilación.-

En  agosto de 1943, llega mi hermano Eduardo (“el tano”).-

Entusiasmados por las posibilidades las ventajas del lugar deciden visitar la inmobiliaria y compran el lote en donde vivirimos por muchísimos años.-


El terreno elegido estaba emplazado frente a la que sería  la  plaza Sarmiento, más conocida como La Placita.-

Con las facilidades crediticias del Banco Hipotecario en épocas del General Perón, construyen una pequeña vivienda. La que no es habitada hasta después de mi nacimiento.-
Nací en abril de 1949 y mis padres deciden mudarse el día 20 de julio de ese mismo año. Creo que algo les  pudo contar…

La casa estaba ubicada en la esquina de Moreno (hoy Mendoza) 2695 y Carpio Félix Lope de Vega.-

En ese entorno de tranquilidad, pocas casas, el campo y la plaza, me crié en el lugar más hermoso del mundo; CARAPACHAY.-


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* Árbol espinoso de la familia de las leguminosas, de hoja estrecha y menuda y flor olorosa amarilla y roja, cuya semilla es medicinal. Otros nombres: retama, espinillo.


** Por ese entonces se trataba de un ente mixto privado-estatal, operador y coordinador: la Corporación de Transportes de la Ciudad de Buenos Aires (CTCBA), con mayoría de capitales ingleses, que intentaba quedarse con las líneas particulares de la Ciudad y el GBA. Es una historia muy interesante sobre la que existe extensa bibliografía

Plaza Sarmiento- Foto Historia de Carapachay


MIS PADRES EN EL PROCHE DE NUESTRA CASA
CINACINA VERDE

CINACINA EN FLOR



miércoles, 4 de enero de 2017

EL “31”- INICIO DE LAS HISTORIAS;



Por algún lado hay que comenzar…

Probablemente si a la mayoría de los habitantes de Carapa les decimos ese número a secas, casi con seguridad lo relacionará con la línea de colectivos “Azul “, (hoy 41) .-
Les comento, que si bien se trató de una empresa de colectivos, absolutamente nada tiene que ver con la mencionada “Azul”.

Quizá muchos recuerden, que hasta  unos años atrás permaneció abierto el café-bar “El 31” ubicado en la histórica esquina de Carlos Tejedor y Av. Vélez Sarsfield.

Pues bien, ese nombre surge de una antigua línea de transporte que portaba ese número y tenía cabecera en ese lugar.-
El bar, al que también volveremos a lo largo de las historias, por ese entonces era propiedad de Coco Lamuedra, perteneciente a una vieja familia de Munro.

Este colectivo hacía el trayecto entre Munro y Chacarita, a la postre y luego de varios acontecimientos históricos pasaría a formar parte de la 203, (hoy 93) y que todos conocemos.-

Los colectivos “estaban coloreados de azul claro en su sección inferior, azul oscuro en el techo y amarillo para su franja.” (Textual: http://www.busarg.com.ar/agosto06/lineas_l93.htm )

En esta línea trabajaba mi viejo, a partir de ahora: “Don Miguel”.-

Munro, era ya por ese entonces una localidad pujante, contaba con correo, comisaría, escuela y se estaban instalando las primeras fábricas.-
También estaban los famosos Estudios Lumitón, que además de los artistas era una fuente de trabajo para muchos obreros ( maquinistas, iluminadores, herreros, carpinteros, pintores, et,etc ) que se fueron afincando en la zona.-

El “31”, me contaba Don Miguel tenía un servicio especial a la tarde/noche, que salía desde la misma puerta de los Estudios, para trabajadores y artistas del último turno, para llevarlos de regreso a la Capital Federal.-

Es muy probable que al mencionar a otros vecinos volvamos sobre estos datos en los relatos.-
Volviendo, contaba mi viejo que por ese entonces de novio con mi mamá  ( Doña Magdalena ), buscaba como toda pareja la compra del tan ansiado terrenito.-
El tan ansiado terrenito llegó como a muchos, de manos de Don Arturo Ernesto García, al quien nos referimos a lo largo de muchos otros relatos.
* adj. foto de la misma surge fuente y autor 
   Vemos colectivo de la época y fachada actual del viejo Café Bar "El 31"

Nos encontramos en la próxima historia.-
RDA